La historia.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La historia.

Mensaje por Katherine Nightmare el Sáb Mar 17, 2012 8:48 pm



Spoiler:




Leyendas han recorrido las calles de los pueblos entre sus habitantes generaciones por generaciones. La existencia de criaturas magníficas y poderosas que imponían terror sobre el mundo, enfurecidos por el no poder saciar su hambre, no precisamente de alimento. Destruían y eliminaban sin piedad todo lo que intervenía a su paso y no había nada que tuviera la fuerza necesaria de detenerlos... excepto una cosa. Lo único que lograba tranquilizar a estas bestias era la compañía de una esencia mágica que escogía y se derramaba solamente en ciertas personas al nacer, otorgándoles dones extraordinarios que eran el medio para transmitir esa esencia, eran llamadas divas y apolos. Los pitonisos eran en particular los que sabían sobre ello, y además, tenían la capacidad de ver quién poseía ésta, y esa era la razón por la que la mayoría de esas personas trabajaban para los dragones inconscientemente, a través de los sacerdotes (fieles al dragonismo), y raras veces, directamente con los dragones.

---

Hace ya mucho tiempo tan solo existía -se conocía - el antiguo Paradise, un reino en el que todos convivían en paz y armonía, un solo Rey y su reina, gobernaban con gran justicia, hacían prosperos a sus ciudadanos y con la humildad y buen corazón por lo que eran caracterizados, querían lo mejor para su gente. Dicen y es descrito que la belleza de Paradise sobrepasaba la de cualquier sueño, en toda su extensión se podían admirar los mayores espectáculos de la naturaleza, poseía un paisaje colorido y armónico sin excepciones, los árboles tenian un verde intenso, el desierto era agradable, el mar traía alimento para el cuerpo y para el alma, de día el ambiente era agradable y fresco, y de noche en el cielo brillaban fulgorosas la guardiana de la noche y sus compañeras estrellas. Para donde sea que vieras, el tiempo en que lo vieras, y desde el ángulo que lo vieras no podías hallar defecto alguno, por eso es que fue bautizada Paradise.

Ocurrió que lo reyes engendraron cuatro hijos: Zarek, el primogénito. Un hombre imponente, rencoroso, y muy violento. De los cuatro hermanos era el que más exigia, deseaba apoderarse del reino, y por ser el mayor, todos pensaban que lo obtendría. Evan, el segundo. Era el reflejo de su padre, valeroso y educado con quienes lo merecían, otro buen partidario al trono, y aunque deseara el poder tanto como su hermano mayor, respetaba el hecho de que él sería el rey. Aure, la tercera y única hija, eternamente enamorada de su hermano, Evan. Tranquila y pacífica, o eso aparentaba ser, ya que detrás de esa faceta se encontraba otra persona con el deseo de conseguir la corona, y haría lo pósible por tenerla. Eustace, el último hijo. Era caprichoso, por lo que también anhelaba ser el próximo rey de Paradise. El esperado día de escoger al heredero llegó. La decisión fue una... sorpresa para todos. Especialmente en Zarek, que estaba tan confiado que al oír el nombre de Evan en las palabras de su padre, se derrumbó por completo, haciendo naciente a una descarada ira en su ser.

Si bien no fue el único afectado viendo a su hermano tomar el trono, sí fue el único que llegaría al punto de irrumpir el habitat de las bestias más temidas, con el objetivo de tenerlas como aliadas. Antes de que Paradise fuera fundada, se tuvo encontrar un territorio lo suficientemente lejos de esas bestias, con el fin de no molestarlas y mantener armonía y tranquilidad para todos y todas.

Durante la invasión a las tierras ajenas, Zarek corrió con una gran suerte al no ser eliminado una vez que llegó. Los dragones tuvieron piedad de él, asegurando que se trataba de uno de los miembros de la familia real, y más cuando se enteraron de que venía con una propuesta para ellos. Mencionó cierta historia que los involucraba prácticamente hasta convertirse en los protagonistas, y se molestaron en escuchar sus palabras. Se terminó cerrando un trato. Los dragones asesinarían al futuro rey y lo harían quedar como un héroe, y a cambio, se les permitiría la entrada a su reino y sin negaciones podrían llevarse a las criaturas que portaran la deleitosa esencia que buscaban.

Innumerables muertes se vieron ese día, causando terror que hace mucho se evitó. Pero sin duda alguna, la muerte que más impactó fue la del rey que en ese entonces gobernaba. Las bestias no cumplieron su parte del trato al pie de la letra, ya que Evan quedó vivo, y sabía quién había provocado toda esa tragedia. Tuvo una batalla personal contra su hermano Zarek, pero un vencedor no se vio. Evan sabía que parte de la culpa había sido suya, y decidió dejarle con esa parte del reino, trasladándose con una gran cantidad de gente al lado opuesto del mismo, que todavía permanecía intacto y lo dividiría del resto. Junto con Aure lo gobernaría, y se llamaría Magnolia futuramente, en memoria de su padre Magno.

Eustace que se había quedado sin quien seguir tomó también una considerable parte del reino [ahora conocida como Synchronicity], y junto con alguna gente lo levantó hasta hace de éste un lugar bueno para vivir, extendiendose y poblándose cada vez más hasta convertirse en la potencia más grande de los tres.

Zarek, al final tuvo lo que quiso, un lugar para gobernar, pero no estaba contento con ésto. Nastrand fue el nombre del reino, o lo que se que fuera en las decepcionantes condiciones que terminó después del ataque. Poblado solo por seres oscuros, exhiliados y dragonistas. Y los dragones eran las principales deidades por lo que lo que se les había prometido tenía que ser cumplido. Muy pocos habitantes de Nastrand portaban la esencia, así que era necesario que se consiguieran en otro lugar. Pero a Magnolia no eran bienvenidos. Por ello, su siguiente opción fue Synchronicity. Y Eustace era inocente que se alió con su hermano sin problemas, claro, después de recibir protección de los suyos para que su nación no peligrara. Y así iniciaría un tipo de trafico de divas/apolos de Synchronicity, que eran enviados a Nastrand, o invertidamente, los dragones podían trasladarse a Synchronicity, con tal de que permanecieran en una forma humana, que no alarmara a los demás habitantes. Incluso los demonios habían comenzado a viajar a Synchronicity sin impedimento, pero también con la condición de no provocar disturbios.

Los sacerdotes que eran los principales adoradores de los dragones, se encargaban de mantener éste tráfico en orden, y acabando con todo el que tratara de impedirlo. Contrataban también a los pitonisos, para que encontraran a la gente que sería futuramente vendida. Por otra parte, un grupo de gente inconforme con lo que estaba pasando fundó una organización llamada "Knights of Paradise", con el propósito de terminar con el dragonismo y con esas ventas, para que todo sea armonioso y justo como algún día lo fue.

Y así, Paradise terminó dividido, se impuso el dragonismo, el tráfico de divas (y apolos), y se juntaron quienes esperaban acabar con todo esto... hasta la actualidad, pero, ¿podría realmente haber algún cambio?
avatar
Katherine Nightmare

Femenino
Localización : Tsk... ¿Y a ti? ¿Qué te interesa?
Mensajes : 21

Ver perfil de usuario http://synchronicity.foroactivo.mx

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.